Pues sí, como ya dije en la Introducción, la fuerza de voluntad para este tema no es mi fuerte, precisamente. Seguí entrenando unos meses, hasta que en febrero tuve una rotura fibrilar de isquiotibiales que me paró dos meses… Y entre unas cosas y otras ya escondí mi objetivo en algún lugar de mi cerebro, mientras el sentimiento de culpabilidad se iba acrecentando.
En octubre empecé de nuevo, apoyándome en un programa de salud del Ayuntamiento y fue bien mientras seguí las pautas, llegando a los 97,2 kg. Además empecé de nuevo a hacer ejercicio, como recomendaban. Pero llegaron las Navidades y su multitud de tentaciones… en las que caí, no tanto como otros años, pero caí…
Pero bueno, he vuelto a recuperar este objetivo a primeros de año tras haber superado de nuevo la centena… buena fecha para ello… Con dieta y con ejercicio.
Buena culpa de ello la tienen un par de amigos que llevan unos meses, con resultados evidentes.
A ver… Muchos líos a la vez, de todas formas…